sábado, 29 de noviembre de 2014

Los Primeros Contratos

El 8 de mayo, Ibuka visitó el Ministerio de Comunicaciones y recibió un pedido de cincuenta voltímetros de tubos al vacío. El problema era que encontrarlos en el mercado negro representaba hacer viajes a Akihabara, en Tokio, o Yokohama o incluso a la Prefectura de Ibaraki.
Totsuko se veía obligado a fabricar su propio equipo. Comenzando con los soldadores eléctricos (cautines), hacía destornilladores utilizando resortes de motocicletas. Construía sus propias bobinas eléctricas y usaba alambrado eléctrico en los cables telefónicos en sus productos de prueba. La mayor preocupación de todos, era financiera. El producto de mayor venta que Totsuko podía ofrecer, fue un cojín electrocalentado. No era un dispositivo muy seguro porque carecía de termostato y no utilizaba material pirorretardante. Dado que no estaban dispuestos a empañar el nombre de Totsuko, el producto se vendía con el nombre ficticio Ginza Nessuru Shokai (Compañía Ginza de Calefacción). El cojín tuvo excelentes ventas, pues en ese entonces había escasez de casi todo. La compañía pagaba a las familias de los empleados por coser forros, adornar cordones con vainicas y completar otras tareas encargadas.
Kazuo Iwama era un físico asociado al Instituto de Investigaciones de Terremotos de la Universidad de Tokio antes de unirse a Totsuko. Iwama y Morita habían sido buenos amigos en el distrito Shirakabe de Nagoya, y estaba casado con la hermana menor de Morita. El 1 de junio, Iwama se unió a la compañía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario